El crecimiento de los servicios está cambiando el papel de la tarificación
Los operadores de telecomunicaciones ya no monetizan únicamente una combinación sencilla de voz, SMS y datos.
Los servicios fijos y móviles ahora conviven con paquetes empresariales, saldos compartidos, roaming y servicios digitales de terceros. Además, los operadores pueden gestionar simultáneamente modelos B2C, B2B y B2B2X, cada uno con requisitos diferentes de tarificación y gestión de cuentas.
A medida que el portafolio se amplía, la tarificación debe hacer más que calcular el consumo. Los operadores necesitan gestionar en tiempo real los saldos, las políticas, el acceso a los servicios y estructuras de clientes cada vez más complejas, mientras continúan introduciendo nuevos modelos comerciales.
El desafío no consiste únicamente en admitir más servicios, sino en hacerlo sin que la complejidad de la tarificación ralentice el negocio.
Más servicios implican más decisiones de tarificación
Cada nuevo servicio introduce un conjunto adicional de reglas comerciales.
Las tarifas pueden variar según el servicio, el destino o la red. Los saldos pueden tener que compartirse entre usuarios o departamentos. Las cuentas empresariales incorporan jerarquías, permisos y asignaciones de servicios. Los servicios digitales de terceros crean, además, una nueva relación entre consumo e ingresos.
De forma individual, estos requisitos pueden ser manejables. La presión aparece cuando deben coexistir en distintas redes, segmentos de clientes y modelos comerciales.
Los entornos OCS heredados pueden dificultar esta gestión. Las nuevas ofertas pueden requerir modificaciones en el BSS, la tarificación de servicios prepago y pospago puede permanecer en silos separados, y capacidades como los saldos compartidos o los cambios de perfil durante el ciclo de facturación pueden no estar disponibles de forma nativa.
A medida que aumenta la complejidad, puede ampliarse la brecha entre lo que los equipos comerciales desean lanzar y lo que el entorno operativo puede soportar.
Cuando la agilidad comercial depende del BSS
Una nueva propuesta puede diseñarse rápidamente. Llevarla a la operación puede tomar mucho más tiempo.
Cuando cada cambio de precio o nueva oferta depende de la configuración del BSS, los equipos de producto quedan sujetos a ciclos más amplios de desarrollo y lanzamiento. Lo que comienza como una decisión comercial puede convertirse rápidamente en un proyecto de sistemas.
Esta dependencia se hace especialmente visible en los servicios B2B.
Los clientes empresariales pueden incluir múltiples departamentos, administradores, usuarios, líneas y recursos compartidos. Si los cambios de perfil, las asignaciones de líneas y las modificaciones de servicios requieren siempre la intervención del operador, el esfuerzo operativo aumenta tanto con el tamaño de la cuenta como con la base de clientes.
El resumen del producto CCP identifica esta situación como un desafío de escalabilidad: extender determinadas capacidades de gestión a los administradores empresariales puede reducir la intervención del operador y favorecer un crecimiento más escalable en los segmentos empresarial y de pequeñas y medianas empresas.
Por lo tanto, la agilidad comercial no depende únicamente de la rapidez con la que se concibe una oferta. También depende de la eficiencia con la que esa oferta puede convertirse en un servicio controlado y facturable.
¿Cómo debe ser una tarificación preparada para el futuro?
Una plataforma de tarificación preparada para el futuro debe admitir los servicios que los operadores ofrecen hoy y, al mismo tiempo, darles margen para incorporar los que vendrán después.
Esto requiere tarificación flexible, saldos compartidos y paquetes multiservicio, junto con control en tiempo real sobre el acceso a los servicios, los umbrales de consumo y las autorizaciones.
En los servicios empresariales, la flexibilidad también debe extenderse a la gestión de cuentas. Los usuarios autorizados deben poder administrar los aspectos correspondientes de sus servicios y, al mismo tiempo, supervisar los saldos y el consumo de usuarios y departamentos.
Además, los cambios comerciales no deberían exigir automáticamente modificaciones en todo el entorno BSS relacionado.
El objetivo no es simplemente contar con un sistema de tarificación más completo, sino establecer un camino más corto y controlado entre una idea comercial y un servicio que genere ingresos.
De sistema de tarificación a infraestructura para el crecimiento
Este cambio modifica el papel estratégico de la tarificación.
En lugar de diseñar la tarificación únicamente en función de las ofertas actuales y añadir nuevos procesos cada vez que cambia el portafolio, los operadores pueden crear un entorno capaz de incorporar nuevos servicios, estructuras de clientes y modelos de monetización a medida que surgen.
Esto también cambia la economía del crecimiento B2B. El autoservicio deja de ser solo una funcionalidad de la experiencia digital cuando reduce la cantidad de transacciones rutinarias que deben procesar los equipos del operador.
Una mayor independencia entre la tarificación y el BSS también puede dar a los equipos de producto más margen para responder a los cambios en los requisitos comerciales.
Cuando estas capacidades se integran, la tarificación deja de ser una limitación para el crecimiento de los servicios y se convierte en parte de la infraestructura que lo hace posible.
Integrar estas capacidades en un mismo entorno
La Plataforma de Tarificación Convergente de Enghouse Networks (CCP) proporciona tarificación en tiempo real, control de servicios y gestión de cuentas para servicios de voz, SMS, datos y servicios digitales en entornos B2B, B2C y B2B2X.
CCP combina tarificación flexible, gestión de saldos y paquetes compartidos, administración de jerarquías empresariales, control de políticas y consumo, y tarificación de servicios de terceros. Su Front-End Manager también permite que los administradores empresariales autorizados gestionen líneas, perfiles, asignaciones de servicios y recursos compartidos mediante autoservicio.
La configuración de las ofertas también puede gestionarse de forma independiente del BSS. La referencia comercial de CCP de Enghouse Networks indica que, en los entornos aplicables, las nuevas ofertas, los modelos de precios y los cambios de perfil durante el ciclo pueden reducir los tiempos de configuración de semanas a horas.
En una implementación de gran escala para un operador, CCP admite seis millones de suscriptores B2B y más de 900 ofertas comerciales activas, además de contribuir a una expansión en el segmento de pequeñas y medianas empresas que anteriormente no era viable desde el punto de vista operativo.
La tarificación debe crecer al mismo ritmo que el negocio
Los portafolios de servicios seguirán cambiando. La incorporación de más modelos empresariales, servicios digitales, paquetes y estructuras de precios generará nuevas oportunidades de monetización y, al mismo tiempo, nuevos requisitos de tarificación.
Los operadores con mejores condiciones para aprovechar estas oportunidades serán aquellos cuyos entornos de tarificación puedan evolucionar sin multiplicar la dependencia del BSS, la intervención manual y la complejidad operativa.
Por lo tanto, la tarificación convergente no consiste simplemente en reunir varios servicios en una misma plataforma. Se trata de mantener el control sobre todo el recorrido, desde la idea comercial hasta el consumo del servicio y, en última instancia, la generación de ingresos.
Más información
Descubra cómo la Plataforma de Tarificación Convergente (CCP) de Enghouse Networks permite gestionar la tarificación en tiempo real, habilitar el autoservicio empresarial y adaptarse a la evolución de los modelos comerciales.
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¿Desea conocer con más detalle cómo la tarificación convergente puede favorecer una monetización de servicios más flexible y un mayor control de los ingresos?